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Silvano Lanzieri responde a una publicación, falsa agraviante, injuriosa y difamatoria

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Ante la publicación realizada por el semanario “La Defensa” el día 16 de marzo de 2016, tanto en su versión gráfica como digital se expresó que “…Silvano Lanzieri (foto) se lo conoce con el mote de “viceintendente” debido a la gran influencia que tiene sobre el jefe comunal Nestor (sin acento) Grindetti.

Ahora se supo que este abogado figura como director de una offshore abierta en Panamá cuyo nombre es Nostore Corp.

 El informe  (foto) que suscribe la empresa española Dato Capital, de Netamo Sistems SL, señala que Lanzieri con un aporte de U$S 10.000, armó esta empresa el 7/10/2010, y vaya como dato significativo: En el rubro “situación de la empresa”, figura: “Vigente”…”.

Ante semejante infamia, por mi familia, amigos,  vecinos, lectores de La Gaceta y oyentes de FM Espacio, declaro bajo juramento de decir verdad que: Jamás tuve ni tengo o fui parte de una empresa off shore en Panamá ni en cualquier otro país del mundo.

2.- Que si bien ese acto no es un delito en sí mismo, la noticia constituye un agravio, injuria y calumnia más de la que soy objeto, por parte de ese medio y su director, con el deliberado propósito de desacreditarme social y públicamente.

3.- Jamás viajé a la república de Panamá, no conozco ese país. Nunca he dado poder a persona física y/o jurídica alguna para que hiciera en  mi nombre una gestión de esa naturaleza.

4.- Esa información es falsa y forma parte de un plan permanente y sistemático, que  hecho con real malicia tiene la finalidad de deteriorar mi imagen pública.

La libertad de expresión  no implica tener la facultad de hacer o decir lo que uno quiere sin limitación alguna

Como dice Soledad Purita, “el derecho a la libertad de expresión e información está garantizado en nuestra Constitución Nacional (en su artículo 14 y en los Pactos Internacionales a los que ella adhiere) a un sujeto universal compuesto por los profesionales de la comunicación y la sociedad en general.

Si bien se trata de uno de los derechos fundamentales del hombre, el mismo no es absoluto, sino relativo, esto quiere decir que está sujeto a limitaciones que la ley le impone. Vale aclarar que la legislación garantiza la libertad de expresión sin censura previa, pero esto no significa que esa libertad es ilimitada sino que está sujeta a responsabilidades ulteriores.

Es así que cuando se transgreden los límites legales surgen las responsabilidades civil, penal y administrativa.

Así vemos que el derecho a la información no ampara a la prensa cuando se cometen agravios, injurias, calumnias, difamación, falsedad y mentira en la información o cuando es fruto de la despreocupación por verificar su veracidad.

La función que tiene la prensa y las garantías que la constitución le asegura para su cumplimiento obligan a los órganos jurisdiccionales a evaluar si la prensa ha excedido o no los límites del ejercicio lícito del derecho a la información, si ha desnaturalizado o no los hechos con dolo, culpa o negligencia, como también la magnitud del daño y los perjuicios a los intereses personales.

La libertad de expresión  no implica tener la facultad de hacer o decir lo que uno quiere sin limitación alguna, como por ejemplo: injurias, calumnias, mentiras o atentados contra el honor y buen nombre de las personas.

La libertad de expresión no da derechos absolutos

En realidad no hay derechos absolutos y el derecho propio llega hasta donde comienza el derecho de los demás.

No es el capricho personal el que define las acciones de los seres libres, sino el deber; no se protege como derecho el quehacer caprichoso de los humanos, sino su capacidad para dar cumplimiento a sus deberes.

No se escribe, caricaturiza o fotografía lo que uno quiera y cómo lo quiera en nombre del ejercicio de la libertad, sino lo que uno tiene el deber de comunicar.

El medio de comunicación es responsable de los contenidos que difunde

Los contenidos que tienen que ver con las personas o las instituciones, y que afectan su buen nombre, generan una responsabilidad conjunta del autor y del medio al ser publicados.

Un medio de comunicación, al difundir información, contrae obligaciones claras ante el público que van más allá de la sola publicación mecánica de unas noticias; esas noticias han de ser veraces, de alta calidad, rigurosas en materia de exactitud, cuidadosas en cuanto a las consecuencias posibles y, por tanto, no han de hacer daño ni a los individuos, ni a la sociedad.

Periodismo y ética

Los códigos de ética así lo establecen en sus normas con un rigor superior al de cualquiera de las leyes que rigen en los países del mundo. Es que las leyes y las normas éticas parten de un hecho real: la comunicación está hecha para unir y no para dividir, son para el desarrollo de las personas y no para su daño o atraso.

Los periodistas no pueden insultar o difamar a los individuos, instituciones o grupos. Hacer referencias ofensivas a los individuos de una raza, color, creencia, sexo, nacionalidad o tener indulgencia de cualquier discriminación respecto a esto.

“El respeto del derecho de las personas a la vida privada y a la dignidad humana, en conformidad con las disposiciones del derecho internacional y nacional que conciernen a la protección de los derechos y a la reputación del otro, así como las leyes sobre difamación, calumnia, injuria y la insinuación maliciosa, hacen parte integrante de las normas profesionales de los periodistas. (Código de Unesco, a 6).

La mentira de un periodista tiene un efecto demoledor sobre la credibilidad que le reconoce el público. Hay una relación estrecha, como la de la causa con los efectos, entre verdad y credibilidad, de modo que decir la verdad como costumbre, es una actitud que genera credibilidad.

Uno de los deberes esenciales del periodista es respetar la verdad, cualesquiera sean las consecuencias que esto pueda acarrearle y esto por el derecho que el público tiene a conocer la verdad.

Es deber del periodista observar siempre y rigurosamente las exigencias de la verdad, para ello es fundamental “chequear” la información, la interpretación imparcial de los hechos y la divulgación fiel de las noticias.

En su labor profesional el periodista debe adoptar los principios de la veracidad y de la ecuanimidad y falta a la ética cuando falsea, silencia o tergiversa los hechos.

El papa Francisco dijo meses atrás que los pecados del periodismo son: la desinformación, la calumnia y la difamación.

Es que, la verdad es el deber fundamental y núcleo esencial de la actividad profesional del periodista. De ese compromiso resultan todos los deberes relacionados con la búsqueda, procesamiento, difusión y efectos de la verdad que el periodista ofrece a la sociedad.

El semanario La Defensa y su director mienten, no dijeron la verdad

El respeto por la verdad, implica dar información confiable al público, verificar las fuentes de las noticias y corregir las noticias equivocadas.

Nada de eso se hizo en este caso, se vio a un Silvano Lanzieri, se lo relacionó con mi persona y se publicó una noticia falsa.  No se chequeó la información.

Puede haber un homónimo mío. No tengo porqué ser la única persona en el mundo que se llame Silvano Lanzieri, pero aquí no se confrontó si esa persona es argentina, titular del DNI 7.767.095, hijo de Pascual Lanzieri y Primitiva Ramona Elola, con  domicilio en La Rioja 2460 de Lanús Oeste. Y aquí está la malicia que genera el dolo.

Es por lo expresado que he decidido como medida preliminar dirigirme al organismo pertinente de Panamá para que informe si sobre esos datos filiatorios existe una persona integrante de Nostore Corp.

Y cuando tenga la respuesta que necesariamente debe ser negativa, la publicaré y decidiré las acciones a tomar.

La fuente debe ser creíble;

La responsabilidad social del periodista, responden a la pregunta elemental: ¿informar, para qué? Para decir la verdad. Pero en este caso no es así. Se publica algo para deteriorar de manera  sistemática y permanente mi imagen pública. Allí está la naturaleza del perjuicio que no dejaré pasar más.

Porque verdaderamente creo que el periodismo es el arte de transmitir la verdad.

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2 comentarios

  1. somoza ricardo luis

    el ministro de seguridad de la provincia de buenos aires tiene el mismo manual que el de
    scioli cuando este fue gobernador
    en cuanto asumio dario trajo a lanus 10 patrulleros pero no mejoro la prevencion ni la
    seguridad esto de trae patrulleros nuevos es un negocio de algunos para mejorar la seguridad
    hay que saber que hacer no mostrar camionetas nuevas que despues duermen en un galpon

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